Una cápsula abierta: lo que importa es qué hay dentro
Hongos: tradición y ciencia
Capítulo 9 de 9 6 min de lecturaAl final: ¿mito o evidencia?

Cómo leer una etiqueta de hongos y elegir bien

Foto: Fabrizio Lucente, Licencia Pexels
4 clavespara elegir un buen producto de hongos: especie, parte del hongo, extracción y β-glucanos

Publicado el 13 de octubre de 2026 · Cada cifra lleva su fuente al final del capítulo.

A lo largo de la ruta conociste siete hongos extraordinarios: su historia natural, su lugar en la tradición y lo que la ciencia ha encontrado al estudiarlos. Este capítulo es el más práctico de todos: cómo pasar de conocer un hongo a elegir un buen producto.

La buena noticia es que una etiqueta bien hecha te cuenta casi todo lo que necesitas saber. Solo hay que saber dónde mirar. Son cuatro claves.


Uno · La especie exacta

Lo primero es saber qué hongo estás tomando, con su nombre científico completo. El nombre común ayuda, pero el nombre en latín es el que te asegura que hablamos del mismo organismo que estudian las investigaciones.

Lo viste en el capítulo del reishi: el reishi que se cultiva y se consume en Asia corresponde a Ganoderma lingzhi, una especie que durante años se llamó Ganoderma lucidum por herencia de la taxonomía europea. Un estudio que secuenció el ADN de siete suplementos de reishi encontró G. lingzhi en todos ellos 1. Es un dato útil: si ves G. lingzhi en una etiqueta, la marca está usando el nombre actualizado.

Lo mismo pasa con el cordyceps: el que se cultiva hoy es Cordyceps militaris, mientras que el silvestre del Tíbet es Ophiocordyceps sinensis. Son dos especies distintas, y conocer la diferencia te ayuda a entender qué estás comprando.

Hoy existen métodos moleculares, como el código de barras de ADN, que permiten confirmar la especie de un hongo incluso en polvo o en extracto 2. Qué buscar: nombre científico completo y actualizado de cada hongo.


Polvo de hongo seco: la especie y la extracción marcan la diferencia
Polvo de hongo seco: la especie y la extracción marcan la diferencia. Foto: Alex Ex, CC BY-SA 4.0.

Dos · La parte del hongo

El cuerpo fructífero es el hongo que reconocerías a simple vista: el sombrero, la melena, la repisa. El micelio es la red de filamentos que vive dentro de la madera o del sustrato y que alimenta al hongo. Las dos partes son valiosas, y cada una tiene su química.

En la tradición se usaba sobre todo el cuerpo fructífero: el reishi que se recogía en los bosques, el maitake que se encontraba al pie de los robles, el chaga que se cortaba de los abedules.

La ciencia ha añadido matices interesantes. Recuerda el capítulo 2: en la melena de león, las hericenonas están en el cuerpo fructífero y las erinacinas en el micelio, así que cada parte aporta compuestos propios. Y en el cordyceps, el micelio cultivado por fermentación ha sido objeto de varios estudios en personas.

Cuando el micelio se cultiva sobre granos como arroz o avena, el producto final puede incluir parte de ese grano. Por eso una buena etiqueta te dice con claridad qué parte del hongo contiene y sobre qué se cultivó. Qué buscar: que se indique «cuerpo fructífero», «micelio» o ambos, y el sustrato cuando aplique.


Tres · El tipo de extracción

Las paredes de los hongos están hechas de quitina, un material resistente que nuestro sistema digestivo no rompe fácilmente. Por eso, desde hace siglos, en la medicina tradicional china los hongos como el reishi se preparaban en decocciones largas: hervidos en agua durante horas.

La extracción moderna sigue esa misma lógica:

  • La extracción en agua caliente libera los β-glucanos y otros polisacáridos, los compuestos solubles en agua.
  • La extracción en alcohol recoge los compuestos que no se disuelven en agua, como los triterpenos del reishi o del chaga.
  • La doble extracción combina las dos para reunir ambos grupos en un solo producto.

Un extracto concentra los compuestos; el polvo del hongo entero conserva su fibra y su perfil completo. Ambos tienen su lugar. Qué buscar: que la etiqueta diga si es polvo o extracto y, si es extracto, con qué método se obtuvo y en qué proporción.


Cuatro · Los β-glucanos

Si hay una cifra que resume la calidad de un producto de hongos, es esta.

Los β-glucanos son las fibras de la pared celular del hongo, las que reconoce el receptor dectin-1 del que hablamos en el capítulo 1. Son el corazón de la conversación entre los hongos y nuestro sistema inmune.

Algunas etiquetas declaran «polisacáridos totales». Es una medida más amplia, que incluye los β-glucanos y también otros carbohidratos como el almidón, que es un α-glucano. Para conocer específicamente los β-glucanos existe un método de laboratorio que los separa del resto 3.

Qué buscar: el porcentaje de β-glucanos, medido con un método específico. Es la cifra que te permite comparar productos con más precisión.


La etiqueta en Colombia

En Colombia, los suplementos dietarios se rigen por el Decreto 3249 de 2006 4. Esta norma define cómo se presentan: como un complemento de la alimentación, con una leyenda que lo indica en la etiqueta y en la publicidad.

Por eso, en una etiqueta colombiana bien hecha no vas a encontrar promesas de curar o tratar enfermedades: esas indicaciones están reservadas a los medicamentos. Lo que sí vas a encontrar es la información que te ayuda a elegir: la especie, la parte del hongo, la forma de presentación, el registro sanitario y los datos del fabricante.


Preguntas que una marca seria responde con gusto

Si quieres saber más de un producto, estas son buenas preguntas para hacer por correo o por WhatsApp. Una marca que conoce su materia prima disfruta contarlo:

  1. ¿Cuál es la especie exacta de cada hongo, con su nombre científico?
  2. ¿Qué parte del hongo usan: cuerpo fructífero, micelio o ambos? ¿Sobre qué se cultiva?
  3. ¿Cómo se extrae: agua caliente, alcohol o doble extracción?
  4. ¿Qué porcentaje de β-glucanos tiene, y cómo se midió?
  5. ¿Cuál es su número de registro sanitario del INVIMA?

Con estas respuestas vas a tener una imagen completa del producto y vas a poder compararlo con confianza.


Cierre de la ruta

Nueve capítulos después, este es el retrato de los siete:

  • Melena de león: la cascada blanca de los monjes de montaña, estudiada por sus hericenonas y erinacinas en relación con el factor de crecimiento nervioso.
  • Cordyceps: la «hierba de verano, gusano de invierno» del Tíbet, compañero tradicional de la fuerza y la resistencia.
  • Reishi: el lingzhi de la medicina china, el hongo de la longevidad, rico en triterpenos y polisacáridos.
  • Cola de pavo: la base del PSK, que se usó en el ámbito médico en Japón durante cuarenta años.
  • Chaga: el té de los bosques de abedul de Siberia, con una química singular heredada del árbol que lo hospeda.
  • Maitake: el «hongo que danza» de Japón, con su fracción de β-glucanos estudiada en laboratorio y en personas.
  • Tremella: el alimento de belleza de la corte china, con un polisacárido capaz de retener agua.

Son organismos con una química extraordinaria y una historia milenaria, en un momento genuinamente emocionante de su investigación. Conocerlos a fondo es la mejor manera de disfrutarlos.


Ten en cuenta

Los hongos funcionales son un complemento de una alimentación balanceada. Si estás en embarazo o lactancia, tomas medicamentos de forma continua o tienes una condición de salud en seguimiento, consulta con tu médico antes de incluirlos en tu rutina.

¿Mito o realidad?

Pon a prueba lo que acabas de leer.

Afirmación 1

«Hoy es posible confirmar por ADN la especie exacta de un hongo en un suplemento.»

Afirmación 2

««Polisacáridos» y «β-glucanos» significan lo mismo en una etiqueta.»

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Referencias
  1. Gunnels T, Creswell M, McFerrin J, Whittall JB. The ITS region provides a reliable DNA barcode for identifying reishi/lingzhi (Ganoderma) from herbal supplements. PLOS ONE. 2020;15(11):e0236774. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0236774
  2. Raja HA, Baker TR, Little JG, Oberlies NH. DNA barcoding for identification of consumer-relevant mushrooms: a partial solution for product certification? Food Chemistry. 2017;214:383-392. https://doi.org/10.1016/j.foodchem.2016.07.052
  3. McCleary BV, Draga A. Measurement of β-glucan in mushrooms and mycelial products. Journal of AOAC International. 2016;99(2):364-373. https://doi.org/10.5740/jaoacint.15-0289
  4. Ministerio de la Protección Social de Colombia. Decreto 3249 de 2006, modificado por los decretos 3863 de 2008 y 272 de 2009; arts. 21, 24 y 25. https://www.minsalud.gov.co/Normatividad_Nuevo/DECRETO%203249%20DE%202006.pdf

Sobre los suplementos de hongos:

Este producto no sirve para el diagnóstico, tratamiento, cura o prevención de alguna enfermedad y no suple una alimentación equilibrada (Decreto 3249 de 2006, art. 21).

Contenido educativo; no constituye consejo médico. Consulta a tu médico antes de consumir estos productos, especialmente en embarazo, lactancia, enfermedad o tratamiento farmacológico.

Conflicto de interés: Alquimia Fungi comercializa productos con varios de los hongos de esta ruta. Por eso nos importa que los conozcas a fondo, con su tradición y sus fuentes.

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