
Publicado el 13 de octubre de 2026 · Cada cifra lleva su fuente al final del capítulo.
Parece una flor hecha de hielo. Translúcida, gelatinosa, con pétalos ondulados que al secarse se encogen hasta volverse una virutilla dura y al remojarse se hinchan de nuevo, como si respiraran agua. En China se llama Yin Er, «oreja de plata», y lleva siglos en la cocina, en la medicina tradicional y en los secretos de belleza de la corte imperial.
De los siete hongos de esta ruta, la tremella es el más delicado a la vista y uno de los más sorprendentes por dentro.
La belleza de Yang Guifei
Cuenta la tradición que Yang Guifei, consorte imperial de la dinastía Tang y una de las cuatro grandes bellezas de la China antigua, atribuía la luminosidad de su piel a comer tremella a diario.
Desde entonces, la oreja de plata quedó unida a la idea de belleza. Hoy, gracias al cultivo, está en cualquier mercado de Asia, pero conserva ese aire de alimento noble.
Nutrir, hidratar, humedecer
En la medicina tradicional china, la tremella se toma para nutrir e hidratar el cuerpo. Se le atribuye la capacidad de nutrir el yin —el principio de la humedad, la frescura y el reposo— y de humedecer los pulmones, y se aprecia especialmente cuando el cuerpo pide hidratación.
Su forma clásica de consumo es una delicia: sopas dulces en las que la tremella se cuece lentamente con azufaifas y azúcar de roca, hasta que suelta su gelatina y el caldo se vuelve sedoso. Se sirven tibias o frías, como postre o como bebida reconstituyente. Es, quizá, la forma más amable de tomar un hongo funcional.
Un hongo que necesita a otro hongo
La biología de la tremella es tan fascinante como su leyenda.
En estado libre crece como una levadura: una película viscosa y unicelular. Para formar esa flor gelatinosa que conocemos necesita encontrar a otro hongo —normalmente del género Annulohypoxylon— y unirse a él. Los dos quedan enlazados en una relación en la que la tremella obtiene de su compañero lo que no consigue por su cuenta 1.
Esto tiene una consecuencia industrial preciosa. El cultivo comercial no se hace sembrando tremella sola: se hace con el método de cultivo dual, inoculando el sustrato con las dos especies a la vez y dejando que se encuentren. Cultivar tremella es, en el fondo, cultivar una alianza entre dos hongos.

La gran retenedora de agua
El tesoro químico de la tremella es su polisacárido, una molécula grande y ramificada con una capacidad extraordinaria para atrapar y retener agua 2. A diferencia de los β-glucanos de los que hablamos en casi toda la ruta, el de la tremella está construido sobre todo con otro azúcar, la manosa, decorada con cadenas laterales de otros azúcares. Esa estructura abierta, llena de ramas, es la que le permite envolver tantas moléculas de agua.
Lo puedes comprobar en tu cocina: un puñado de tremella seca, puesta en remojo, crece varias veces su tamaño y se convierte en una flor tierna y brillante. Es la misma propiedad que los químicos miden en el laboratorio, vista a simple vista.
Por eso se la conoce como «el ácido hialurónico de los hongos». Su arquitectura química es distinta a la del ácido hialurónico, la molécula que mantiene hidratada nuestra piel, pero comparten lo esencial: los dos retienen muchísima agua. Esa capacidad hidratante del polisacárido de tremella está medida en el laboratorio 3.
Y hay más. En cultivos de células de la piel, el polisacárido de tremella las protege del desgaste oxidativo 4.
Es fácil ver por qué la tradición la unió a la belleza: un hongo que literalmente se llena de agua y la conserva. Por eso la tremella aparece hoy tanto en la cocina como en la cosmética, en sueros, cremas y mascarillas.
Lo que se ha visto en personas
La tremella guarda una sorpresa: además de la piel, la ciencia la ha estudiado en relación con la memoria.
En 2018 se publicó en Corea un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo con 75 adultos con quejas leves de memoria, de esas que muchos reconocemos en el día a día. Tomaron extracto de tremella (600 o 1.200 mg al día) o placebo durante ocho semanas 5.
Frente al placebo, los grupos de tremella:
- Redujeron sus quejas de memoria, medidas con un cuestionario.
- Mejoraron la memoria de corto plazo, la que usamos para retener un número de teléfono o una instrucción.
- Mejoraron las funciones ejecutivas, las que nos permiten planear, concentrarnos y cambiar de tarea.
Y los efectos adversos fueron tan poco frecuentes como con el placebo 5.
Las funciones ejecutivas merecen un comentario aparte. Son el «director de orquesta» de la mente: las que deciden en qué fijar la atención, cuándo cambiar de tarea y cómo ordenar los pasos de un plan. Que un alimento tradicional se haya estudiado en relación con ellas, en un ensayo con placebo y doble ciego, es una muy buena noticia para quienes buscan cuidarse con hábitos sencillos.
Es un hallazgo hermoso, porque conecta con la idea tradicional de la tremella como alimento que nutre en profundidad. La oreja de plata, resulta, también tiene algo que decir sobre la mente.
La tremella en la vida diaria
La forma más tradicional sigue siendo la sopa dulce: se remoja la tremella seca hasta que se hincha, se corta en trocitos y se cuece a fuego lento hasta que el caldo espesa. También se encuentra en polvo y en extractos, que se disuelven con facilidad en bebidas calientes o frías.
Al elegir, fíjate en la especie exacta (Tremella fuciformis), en la parte del hongo y en el tipo de extracción. En el capítulo 9 te contamos cómo leer cada uno de esos datos.
Ten en cuenta
La tremella se come desde hace siglos como alimento y es uno de los hongos más suaves de la ruta. Como con cualquier hongo funcional, si estás en embarazo o lactancia, tomas medicamentos de forma continua —en especial para la glucosa— o vas a tener una cirugía, consulta con tu médico antes de incluirla en tu rutina.
¿Mito o realidad?
Pon a prueba lo que acabas de leer.
«La tremella necesita a otro hongo para formar su cuerpo fructífero.»
«El polisacárido de la tremella retiene agua de forma comparable al ácido hialurónico.»

Tremella: compuestos, evidencia por nivel y preguntas frecuentes
Referencias
- Wang Y, et al. Comparative transcriptome analyses and CRISPR/Cas9-mediated functional study of Tfsdh1 reveal insights into the interaction between Tremella fuciformis and Annulohypoxylon stygium. Frontiers in Microbiology. 2026;16:1723122. https://doi.org/10.3389/fmicb.2025.1723122
- Wu Y, et al. Structure, bioactivities and applications of the polysaccharides from Tremella fuciformis. International Journal of Biological Macromolecules. 2019;121:1005-1010. https://doi.org/10.1016/j.ijbiomac.2018.10.117
- Yang M, Zhang Z, He Y, et al. Study on the structure characterization and moisturizing effect of Tremella polysaccharide. Food Science and Human Wellness. 2021;10(4):471-479. https://doi.org/10.1016/j.fshw.2021.04.009
- Shen T, et al. Tremella fuciformis polysaccharide suppresses hydrogen peroxide-triggered injury of human skin fibroblasts via activation of SIRT1. Molecular Medicine Reports. 2017;16(2):1340-1346. https://doi.org/10.3892/mmr.2017.6754
- Ban S, Lee SL, Jeong HS, Lim SM, Park S, Hong YS, Kim JE. Efficacy and safety of Tremella fuciformis in individuals with subjective cognitive impairment: a randomized controlled trial. Journal of Medicinal Food. 2018;21(4):400-407. https://doi.org/10.1089/jmf.2017.4063
Sobre los suplementos de hongos:
Este producto no sirve para el diagnóstico, tratamiento, cura o prevención de alguna enfermedad y no suple una alimentación equilibrada (Decreto 3249 de 2006, art. 21).
Contenido educativo; no constituye consejo médico. Consulta a tu médico antes de consumir estos productos, especialmente en embarazo, lactancia, enfermedad o tratamiento farmacológico.
Conflicto de interés: Alquimia Fungi comercializa productos con varios de los hongos de esta ruta. Por eso nos importa que los conozcas a fondo, con su tradición y sus fuentes.